“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra". Hechos 1:8
La vida de un cristiano tiene que estar basada en las escrituras. Como tal nuestro deber es llegar a ser llenos del Espíritu Santo. No basta con participar en las actividades de la iglesia y tratar de llevar una vida vacía y no llena de Dios. En realidad lo que Dios espera de nosotros es que nosotros nos rindamos y seamos llenos de él. Nuestras fuerzas no son suficientes para alcanzar lo que Dios quiere de nosotros.
La Biblia relata parte de la vida de el apóstol Pedro; uno de los discípulos de Jesús. El amaba a Jesús, después de todo, ellos habían compartido mucho tiempo juntos. Jesús era su maestro. Sin embargo cuando la tribulación vino a ellos, Jesús quedo totalmente solo.
La Vida de el apóstol Pedro:
1. Antes de ser llenos por el Espíritu Santo.
Pedro era un hombre brusco, muchas veces actuaba antes pensar. Es más él, le prometió a Jesús que nunca lo iba abandonar. Aunque todos te dejaren yo no te abandonaré (Mateo 26:33). Pero Jesús le dijo a Pedro que antes que cantara el gallo tres veces Pedro lo negaría.
➢ 17 Entonces la criada portera dijo a Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: No lo soy.
➢ 25 Estaba, pues, Pedro en pie, calentándose. Y le dijeron: ¿No eres tú de sus discípulos? El negó, y dijo: No lo soy.
➢ 27 Negó Pedro otra vez; y en seguida cantó el gallo. (Juan 18: 17, 25, 27) Pedro fue sincero, él pensaba que sus fuerzas humanas eran suficientes. Probablemente mucho de nosotros hemos pensado lo mismo.
Pedro era un hombre ordinario igual que nosotros. Cuando la dificultad vino a él y el miedo lleno su corazón, aun el amigo más fiel, se transforma.
Pedro, no había sido lleno del Espíritu Santo, las fuerzas humanas nunca serán suficientes, necesitamos ser llenos del Espíritu Santo.
2. El Después de ser llenos por el Espíritu Santo.
En Hechos capítulo uno vemos como los discípulos fueron llenos del Espíritu Santo. El mismo Pedro que antes estaba lleno de miedo, se volvió uno de los líderes cristianos más prominentes. Tenía un denuedo y una autoridad en la palabra. El Espíritu Santo nos da poder para predicar la palabra, sabemos que el primordial motivo del Espíritu Santo es que llevemos el evangelio a toda criatura, a todo lugar: Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Recientemente escuche a un predicador describir como Judea simboliza, el lugar donde todos nos conocen, nuestro hogar. Samaria simboliza el lugar prohibido, donde a veces no nos sentimos bien, pero para Dios no hay acepción de personas. Hasta lo último de la tierra son los lugares que no hemos nunca imaginado pero Dios tiene un propósito.
Nuestra Vida y el ejemplo de el apóstol Pedro.
El cristiano tiene que testificar con sus acciones y sus hechos. En Juan 16:13 dice: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”
Es necesario que como el pueblo de Dios, nuestros amigos, compañeros de escuela puedan ver el amor de Dios en nosotros. Jesús dió su vida por nosotros y fue un ejemplo en su diario vivir. Las personas que llegaban en contacto con él, fueron transformadas.
Después que Pedro fue lleno del Espíritu Santo, su manera de caminar, hablar y hasta reaccionar fue transformada.
➢ 7 y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?
➢ 8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:
➢ 9 Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado,
➢ 10 sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
➢ 31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. Hechos 4:7-10; 31.
El mismo Pedro que negó a Jesús; después de ser llenos con el espíritu santo, hablaba con valor acerca de la palabra de Dios. No tenía miedo pues sabía que Dios estaba con ellos.
Ahora en estos tiempos, ¿Cómo hablas tú del Señor? ¿Tendrás miedo o eres lleno del Espíritu Santo?
Fruto del Espíritu Santo.
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios.
Como cristianos hemos sido lavados por la sangre de Cristo. El nos dió una vida nueva, en la cual crecemos y nos edificamos en él. Jesús dice: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). Los frutos del Espíritu Santo son el resultado de esta nueva vida. En lo personal creo que es como el carácter de Cristo. Una de las metas del Espíritu Santo es crear una nueva persona, que refleje a Cristo en cada uno de nosotros. Ya que ser cristianos significa seguir los pasos de Cristo, esto incluye actuar como Cristo lo haría.
El propósito de cada cristiano es llevar el evangelio, edificar el cuerpo de Dios. Todo pámpano que no da fruto debe de ser cortado (Jn 15:2). Para poder describir los frutos del Espíritu Santo me gustaría describir los frutos de la carne. Esto facilitara el entendimiento de nuestras acciones.
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Gálatas 5:19-21 Como seres humanos tendemos a ser lo malo; Pero como cristianos al venir a los pies de Jesús somos hecho nuevos.
A medida que el cristiano crece en Cristo, sus cualidades, y forma de ser reflejan a Cristo en su vida.
GALATAS 5:22-23 "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley".
El fruto del Espíritu Santo puede ser dividido en diferentes facetas.
1. Amor, gozo, paz: Son el resultado directo de nuestra relación con Dios.
De acuerdo con las escrituras: El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.
5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.
6 El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Corintios 13:4-7 - Efesios 2:13-14.
2. Paciencia, benignidad, bondad:Se desarrollan a través de nuestra relación con otras personas.
Es nuestra vida exterior. Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
(Santiago 1:2-3) (Tito 3:2) (Romanos 15:14).
3. Fe, mansedumbre, templanza: reflejan nuestra vida interior.
La relación consigo mismo.
Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; (Mateo 11:29) Como ciudad derribada y sin muro Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda. Proverbios 25:28
Los frutos del Espíritu Santo nos describen la necesidad y el orden que tenemos que tener en nuestras vidas: Dios, los demás y nosotros mismos.
2 Pedro 1:4-9.
Lección en PDF
http://www.mssscrafts.com/newtestament/fruits.htm
http://ideasmin.blogspot.com/2009/04/frutos-del-espiritu-sa
